No me gusta que me vean a los ojos, no por mucho tiempo. No quiero que vean lo cansado y triste que realmente estoy.
Escritor de sueños
Daría lo que fuera, para traer de vuelta a la persona de la cual me enamoré.
Esa que era sencilla, dulce, y sublime.
Esa que en su momento alcanzó mi definición de perfección.
Esa que me dio razones para escribir.
Esa que eras antes, que se disipó en un “hoy”.
Esa, que eras tu.
“Cuando ya no te quieran, lo sabrás, aunque no te lo digan. Lo sentirás desde lo más profundo del alma, porque la indiferencia jamás pasa desapercibida”.
— Julio Cortázar.



